Una misteriosa partícula que ha existido solo en el plano teórico durante casi un siglo ha sido al fin descubierta por un laboratorio chino.

El descubrimiento podría revolucionar el campo de la informática cuántica y posibilitar baterías de móviles u ordenadores que solo tuvieran que ser cargados una vez al año.
El fermión Weyl, teorizado por el matemático y físico del mismo nombre en 1929, es una partícula que carece de masa y que, por tanto, no perdería energía al chocar contra sus semejantes, como ocurre con los electrones normales.
Los electrones creados por fermiones Weyl podrían trasladar energía de forma mucho más rápida, hasta un millar de veces más que los semiconductores ordinarios, y solucionaría el problema de la escasa batería de los móviles u ordenadores actuales.
La confirmación de la existencia de la partícula ha sido anunciada por el Instituto de Física de la Academia China de Ciencias Sociales en un proyecto liderado por el profesor Fang Zhong, según el diario hongkonés South China Morning Post.
"Puedes imaginártelo como una barra magnética extremadamente pequeña pero con solo un polo" en lugar de los dos que tienen los imanes, ha explicado el doctor Weng Hongming, investigador del proyecto, al medio de la excolonia.
Científicos de todo el mundo han trabajado durante décadas en crear un campo artificial en el que detectar la partícula.
Además del grupo de investigadores chinos, otros dos equipos de la Universidad de Princeton y del Instituto Tecnológico de Massachusetts trabajaban en el mismo proyecto y han reclamado también el hallazgo.
El profesor de Princeton, Zahid Hasan, ha declarado a la prensa estadounidense que han utilizado mecanismos diferentes a los del equipo chino.
Los científicos chinos han lamentado esa "ambigua declaración" y asegurado que tanto sus ejercicios teóricos como sus experimentos "han sido revisados por colegas, publicados e incluso citados en sus propios documentos".


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