Un mensaje de Kit Dotcom solicitando guardar los archivos a los usuarios del servicio de almacenamiento en la nube, que surgió como alternativa legal al cierre de Megaupload, aviva la polémica sobre su futuro. En declaraciones a ABC, el presidente de la compañía Stephen Hall reconoce una buena situación financiera 

La polémica está servida. Un mensaje del controvertido informático alemán Kim Dotcom ha hecho explotar las dudas sobre el futuro del servicio de almacenamiento en la nube Mega, que surgió como alternativa legal tras el cierre del portal de descargas Megaupload, acusado de piratería.
En un mensaje enviado a su perfil de la plataforma de «microblog» Twitter advirtió a los usuarios que Mega ha sobrevivido durante dos años «sin poder procesar un solo pago con tarjeta de crédito» y ha dejado caer que «el ambiente se está enrareciendo», para acabar pidiendo guardar los ficheros alojados en este servicio.
Stephen Hall, presidente de Mega, ha explicado al diario ABC en un comunicado que Dotcom no tiene actualmente presencia en el comité de decisión de la compañía y que no controla la trayectoria empresarial. «Mega tiene una importante financiación y un fuerte apoyo de sus accionistas por lo que su situación financiera no es precaria».


Un tribunal neozelandés ha aprobado este miércoles que el fundador del clausurado portal Megaupload, Kim Dotcom, y tres de sus exsocios puedan ser extraditados a Estados Unidos para ser juzgados por presunta piratería informática.
El juez señaló que «la abrumadora preponderancia de pruebas recopiladas por la acusación establece un caso 'prima facie' (con indicios razonables) para que los acusados respondan por cada uno de los cargos», según el fallo entregado por Tribunales Nueva Zelanda.
Los acusados tienen 15 días para apelar la decisión, que se da tras casi cuatro años de una complicada batalla legal que comenzó en enero de 2012 con la detención de Dotcom y sus tres exsocios en la mansión que alquilaba el empresario alemán a las afueras de la ciudad de Auckland como parte de un operativo del FBI.
«No sé cuánto más va a durar todo el proceso. Un año y medio, dos, tres o más. Es un asunto muy complejo», dijo Dotcom en una entrevista publicada hoy en el diario New Zealand Herald. Por su parte, la ministra neozelandesa de Justicia, Amy Adams, dijo que esperará a ver si la decisión del juez Dawson es apelada, y que si no es recurrida «evaluará el fallo y se buscará las recomendaciones del Ministerio de Justicia sobre los puntos relevantes bajo la Ley de Extradición».
El juicio comenzó a finales de septiembre tras una decena de aplazamientos y se alargó durante diez semanas, seis más de lo previsto, en parte por la petición de la defensa de suspender el proceso por considerar que no era justo. Los abogados sostuvieron que no podían ejercer una defensa adecuada al no poder financiar la declaración de expertos estadounidenses debido a que el FBI congeló los fondos de los acusados, que no pueden usarse en EE.UU.
Las autoridades estadounidenses creen que ese portal de descargas, que llegó a tener 50 millones de usuarios, logró un beneficio de unos 175 millones de dólares (159 millones de euros) por supuestamente alojar material ilegal.
Hasta ahora, de los siete miembros de Megaupload imputados en EE.UU. solo ha sido condenado el programador estonio Andrus Nomm, al que le impuso una pena de poco más de un año de cárcel en ese país, que ya ha cumplido, tras admitir que violó los derechos de autor.


Publicar un comentario